Tratamiento sanitario de locales: qué se ha vuelto más importante esta primavera
La primavera de 2020 obligó a revisar los protocolos habituales de limpieza, y no solo en la restauración colectiva.
Esta primavera, el tratamiento sanitario de locales ha pasado a primer plano en sectores que antes lo consideraban un mero trámite. Protocolos reforzados de limpieza, tratamiento de superficies de contacto y control de los espacios auxiliares: todo ello se ha convertido en parte de la rutina de oficinas, almacenes y tiendas.
En esta oleada de atención es fácil olvidar lo que no ha desaparecido: la salubridad de un local no consiste solo en la limpieza de las superficies, sino también en la ausencia de plagas. Los roedores y los insectos siguen siendo transmisores de enfermedades con independencia de la situación epidemiológica, y una limpieza reforzada por sí sola no protege frente a ellos.
Conviene comprobar varias cosas mientras se revisan los protocolos:
- los espacios auxiliares y técnicos, donde se detectan con mayor frecuencia indicios de presencia;
- los lugares de almacenamiento de alimentos y envases, incluidas las zonas de almacén;
- las grietas, las entradas de instalaciones y la ventilación, principales vías de entrada;
- el calendario de retirada de residuos y el estado de la zona de contenedores.
La prevención en este ámbito casi siempre resulta menos costosa que combatir una infestación. Una inspección periódica y el cierre oportuno de las vías de entrada evitan la mayor parte de los problemas antes de que se hagan visibles.