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Temporada

Los mosquitos en casa y en la parcela son dos problemas distintos

Los mosquitos en casa y en la parcela son dos problemas distintos

Un mismo producto rara vez funciona bien tanto en una habitación como en una veranda.

Cada primavera se repite el mismo error de compra: alguien elige una sola cosa y espera cubrir con ella toda la temporada. Sin embargo, la protección en interiores y al aire libre funciona de manera radicalmente distinta, y los productos no son intercambiables en este caso.

En un espacio cerrado funciona la acumulación del principio activo en el aire. Por eso un difusor eléctrico con pastilla o líquido es una solución para el dormitorio: está pensado para una noche en una habitación con la ventana cerrada y va saturando gradualmente el aire de la estancia. Si se lleva a la veranda, el efecto desaparece porque al aire libre no puede alcanzarse esa concentración.

Al aire libre la tarea es distinta: crear una zona en la que resulte incómodo permanecer. Para ello sirven las espirales antimosquitos, que arden durante varias horas y protegen un área pequeña a su alrededor: la mesa de la veranda, la zona de descanso o el cenador. El viento es aquí el principal adversario, por lo que la espiral se coloca a barlovento.

El tercer caso es la protección de la persona mientras se desplaza. Aquí no ayudan ni el difusor eléctrico ni la espiral; solo funcionan los sprays repelentes aplicados sobre la piel y la ropa.

Conclusión práctica para el lineal: estos tres formatos no compiten entre sí, sino que se complementan. El comprador al que se le explica esto normalmente no se va con una sola referencia, sino con tres, y vuelve satisfecho.