Agosto abre la temporada de roedores
Desde mediados de agosto los roedores empiezan a buscar dónde pasar el invierno, y lo encuentran en nuestras instalaciones.
El pico de los problemas con los roedores no llega en invierno. Empieza en agosto, cuando las noches se vuelven más frescas y se acaba la base alimentaria en los campos. A partir de ese momento, ratas y ratones empiezan a desplazarse hacia donde hay calor y comida: almacenes, plantas de producción, sótanos, tiendas y viviendas particulares.
La conclusión práctica es sencilla: si empieza en septiembre, cuando los indicios de presencia ya son evidentes, irá a remolque de la situación. Si empieza en agosto, se adelantará a ella.
Qué conviene hacer antes de que termine el verano:
- inspeccionar el perímetro y cerrar las grietas, las entradas de instalaciones y los orificios de ventilación;
- retirar la maleza y los residuos junto a las paredes: son refugios y vías de acceso;
- poner en orden los lugares donde se almacenan piensos, grano y alimentos;
- colocar estaciones de cebado a lo largo del perímetro sin esperar a que aparezcan los propios roedores.
Los formatos se eligen según la tarea. Los bloques blandos de pasta funcionan bien en interiores y siguen resultando atractivos para los roedores incluso cuando tienen acceso a otro alimento. Los bloques de cera están pensados para el exterior y las condiciones húmedas: no se reblandecen ni pierden su forma. El cebo en grano es el más parecido al alimento natural y por eso se consume con facilidad allí donde hay mucho grano alrededor.