Polillas: por qué se ven más en otoño
La temporada de calefacción crea condiciones ideales para las polillas: calor y tranquilidad absoluta.
La polilla no desaparece en verano ni aparece en otoño: simplemente, al comenzar la temporada de calefacción, en los pisos y almacenes se establecen un calor y una calma constantes, justo lo que necesita. Además, en otoño se guarda la ropa de temporada en los armarios y se reponen las reservas de cereales, es decir, se crea exactamente el entorno en el que se desarrolla.
Conviene distinguir dos plagas diferentes que se agrupan bajo una misma palabra. La polilla de la ropa daña la lana, la piel y otras fibras naturales; no es la polilla adulta la que estropea las prendas, sino sus larvas. La polilla de los alimentos vive en cereales, harina, frutas desecadas y frutos secos, y normalmente se descubre por las telarañas y los grumos que aparecen en el paquete.
Qué ayuda:
- guardar solo ropa limpia: el olor humano atrae a la polilla más que el propio tejido;
- conservar los cereales en recipientes bien cerrados, no en los envases de fábrica;
- revisar periódicamente los rincones más alejados de los armarios y las baldas superiores;
- ante los primeros indicios, revisar por completo las reservas y no solo una parte.
Entre los productos para viviendas, las trampas y las cintas adhesivas son los más prácticos: no requieren tratar las superficies y permiten entender la magnitud del problema; por la cantidad de ejemplares atrapados se ve enseguida si el foco es localizado o si ya se ha extendido.